jueves, 12 de mayo de 2011

Una poesía que le gusta a Góngora

Señor don Juan, pues con la fiebre apenas
se calienta la sangre desmayada,
y por la mucha edad, desabrigada,
tiembla, no pulsa, entre la arteria y venas;

pues que de nieve están las cumbres llenas,
la boca, de los años saqueada,
la vista, enferma, en noche sepultada,
y las potencias, de ejercicio ajenas,

salid a recibir la sepoltura,
acariciad la tumba y monumento;
que morir vivo es última cordura.

La mayor parte de la muerte siento
que se pasa en contentos y locura,
y a la menor se guarda el sentimiento.


(Aunque sea de Quevedo).

martes, 1 de marzo de 2011

Por qué cada voto cuenta

El próximo 22 de mayo tenemos una cita electoral que es bastante más importante de lo que parece. Dado que los ciudadanos vamos a elegir a quienes han de representarnos a la hora de gestionar nuestros ayuntamientos y algunas comunidades autónomas (que no gobernarnos), los partidos y sus máquinas mediáticas ya están arrancando los motores para promover la actitud democrática que más les interesa: la abstención. ¿Ah, que no lo sabíais? Claro que sí. Partidos como el PSOE, el PP o el PAL, con sus actos cotidianos y sus mensajes a la prensa no están pidiéndoos que les votéis. Cada uno de ellos ya cuenta, o cree contar, con su propio vivero de votos, cada uno en sus sectores demográficos específicos (normalmente los bien adoctrinados y mansos, que les han dicho que heredarán, seguro). Cuando actúan en público, esto es, donde tú y yo podamos verlos, en realidad lo que buscan es despertar en nuestros espíritus críticos la sobrerreacción: "Son todos iguales. No voy a votar a nadie, que se vayan todos a la mierda". Y, lo peor, es que normalmente lo consiguen.

Una cosa es ser anarquista y otra, muy distinta por definición, es ser gilipollas. El problema es que a quienes este mamoneo sistémico nos da tanto asco no queremos ni oír hablar de las urnas. El problema es que este rebote contra el sistema, tal y como lo hacemos, les funciona divinamente. Amigos y lectores mandaos, tened en cuenta una cosa: el españolito medio se cree que está lo bastante lejos de Túnez, Egipto, Libia o Grecia como para lanzarse a la calle a jugarse el tipo. Eso es así, así que la revolución no va a empezar mañana. Sin embargo, como todo sistema implica que forman parte de él sus mecanismos de autodestrucción, el sistema electoral vigente puede ser utilizado para entorpecer las intenciones latrocínicas de sus habituales beneficiarios. ¿Cómo? ¡Votando! Pero claro, a otros.

Primero lo voy a poner así en palabras de andar por casa, algo que te podría decir el hijo de tu vecino, el que se pasa la tarde fumando porros en su cuarto y leyendo libros raros. Luego voy a intentar explicarlo científicamente para que no se note que estoy copiando lo que dice el hijo de tu vecino el que se pasa la tarde fumando porros y leyendo libros raros.

Cuando no votas, o votas en blanco, estás favoreciendo a los partidos más votados. Sí, esos de los que ya sabes quién está imputado, quién ha connivido con los imputados o quién no para de rezar rosarios para que no salga lo suyo antes de las elecciones y la gente le vote igual. ¿Queremos decir con esto que sabemos quién es el candidato perfecto? ¿El que no es igual? Pues hombre, perfecto, perfecto, seguro que ninguno. Pero lo que sí es cierto, y también está demostrado, es que no todos son iguales. Para empezar, hay una diferencia sustancial. Hay otros partidos que llegan a las elecciones con una trayectoria más o menos larga (da igual que surjan la semana que viene o que lleven treinta años zascandileando por ahí), pero que están formados por gente que de verdad defiende lo que cree que es mejor para un ayuntamiento o para una comunidad; gente que jamás ha tocado dinero que no fuera suyo (incluso, contamos con ello, porque no hayan tenido la oportunidad) ; gente que ha combatido a los corruptos y gente que, de hecho, maldita la gana que tiene de meterse en política pero que no aguanta más que los únicos que se metan sean los que tienen algo más que ganas. Hoy son ellos, mañana puedes ser tú el que esté harto y te metas. ¿A que te gustaría contar con el beneficio de la duda?

En Regeneración Democrática pensamos mucho a quién va a ir nuestro voto. Sabemos a quiénes no va a ir. Y por eso lo único que queremos compartir con vosotros es esa actitud: meditad bien a quién vais a votar. Tened claro a quién no queréis votarle. No hace falta darle muchas vueltas, los hechos y las palabras están ahí.

"¿Y qué más dará que vote por ese cuarto o quinto partido, que ni siquiera sale por la tele? ¡Para eso me quedo en mi casa y no voto!" Pues ahí es donde nos equivocamos, amigos. Como todos acabamos pensando así, las listas más votadas son las de los que tienen la clientela asegurada, y además nosotros estamos cumpliendo con sus deseos más íntimos ya que también han conseguido que no queramos ir a votar. Ahora viene la explicación matemática, que es facilica.

En España la ley electoral reparte los escaños según una regla matemática que se llama "Ley D'Hont". Por cierto, todo el mundo lo vende como que es supercomplicado de entender. Eso es otro truco para que no le prestemos atención. Yo soy de letras y la entiendo.

Somos el único país de Europa que la aplica directamente, esto es, sin meter ninguna otra regla compensatoria. ¿Y por qué hay que meter reglas compensatorias? Pues es obvio: porque es una ley descompensada. Favorece a los grupos mayoritarios y hace desaparecer a los pequeños. Pero ojo. Recordad que los partidos que han gobernado en España en democracia nunca han tenido el voto de la mayoría de la población, sino de la mayoría de los votantes. Porque lo que cuentan son los grupos mayoritarios de votantes. Zapatero ganó las últimas elecciones con unos 11 millones de votantes, lo que significa que hay unos 34 millones de españoles que no le votaron. Y entre PP y PSOE no llegan a los 22 millones de votantes, esto es, que todavía habría 23 millones de españoles a quienes no representan. Pero al no votar, ellos pueden vender tranquilamente que España es mitad de uno, mitad de otro (con algunos restillos pa los demás).

Para entender la ley, es mejor que vayamos a cifras bajas, donde además es más evidente el peso que puede tener cada voto. Para este ejemplo voy a usar una encuesta publicada por la web elejidoactualidad.com a partir del 1 de marzo de 2011. Los datos usados son del día 3 de marzo, con 48 votos reales a distintos partidos. Como son tan pocos votos, los escaños que les voy a repartir son 6 nada más. Esto en realidad es solo para que veáis cómo funciona la mecánica de la Ley D'Hont a la hora de darle los escaños a unos u otros, así que nos dan igual los datos que muestre.

El primer paso es poner en una tabla cuántos votos ha obtenido cada partido. Vamos a ordenarlos por columnas de mayor a menor número de votos.

Podemos usar un simil para entenderlo mejor. Vamos a entender que los escaños tienen un precio, que se tiene que pagar en votos. La parte complicadilla es la que viene ahora. Una vez que un partido tiene un escaño, para conseguir el segundo ha de dividir su número de votos entre 2. Digamos que para conseguir el segundo escaño, sus votos valen solo la mitad. El primer escaño que se da es el más fácil. Se le da, sencillamente, a quien tenga el mayor número de votos en esa fila, ya que todos se dividen por 1. En este caso, con 19 votos, se lo llevaría UPyD.


Pero una vez adjudicado el primer escaño, a la hora de repartir el segundo, los partidos que no han "gastado" ningún voto siguen teniéndolos todos (divididos entre 1). Como sería el segundo para UPyD, UPyD en la segunda fila solo cuenta con la mitad de sus votos. Así, el 2º escaño se lo llevaría el PP, con 12 votos.A la hora de repartir el tercer escaño, tanto UPyD como PP cuentan solo con la mitad de sus votos, ya que para ellos sería el 2º. Así pues, el tercer escaño se lo llevaría IU, con 11 votos.
Ahora se reparte el cuarto, que iría para UPyD con sus 9,5 votos.
Ahora, UPyD tiene ya 2 escaños, por lo que para conseguir el 3º el valor de sus votos se divide entre 3. Como podéis imaginar, este proceso sigue igual: cuando un partido vaya a por su cuarto escaño, los votos se dividirán entre cuatro; para conseguir el quinto, entre cinco... y así mientras queden escaños que repartir.
Así pues, llegamos al sexto escaño y observamos el resultado final: UPyD ha conseguido 3 escaños, PP 2 e IU 1. PSOE y PAL no obtendrían ninguno. ¿Por qué se dice que es un sistema descompensado?

Pues porque con el 39,6% de los votos totales, UPyD ha conseguido el 50% de los escaños. El PP, con el 25% de los votos consigue el 33% de los escaños. Mientras que IU, con el 22,9% de los votos se queda con el 16,33% de los escaños. Y todavía no se puede quejar, ya que el 8,33% de los votos del PSOE ni siquiera obtienen representación. El PAL tiene la mitad de votos que el PSOE, 4%, y los mismos escaños: 0.

Pero como hasta que no se cambie la Ley Electoral no estará compensado, ¿cómo podemos compensarlo nosotros? ¡Con nuestros votos! En serio. Funciona. He simulado la misma tabla, con el mismo número de escaños y he sumado 1 voto a cada partido. Solo 1 voto. Los resultados son los siguientes:
UPyD conseguiría 2 escaños, PP conseguiría 2 escaños e IU conseguiría 2 escaños. Un panorama de Gobierno completamente (pero completamente) distinto del anterior. La desproporción entre el porcentaje de votos y el porcentaje de representación continúa, como en el escenario anterior, pero ya está un poco más corregida (entendemos la corrección en un mayor reparto del poder, con este sistema lo que no se puede esperar es que se llegue a la justicia real).

Antes UPyD tenía una representación de 11 puntos porcentuales más de los que les correspondería a sus votos, el PP de 8 puntos porcentuales de más e IU de 7 puntos porcentuales menos. Ahora UPyD tiene una representación 4 puntos porcentuales más baja de la que le correspondería por votos, mientras que PP e IU tienen una representación de 8 y 11 puntos porcentuales más de los que les corresponderían. PSOE y PAL siguen sin representación. Entonces diréis, ¿cómo esto está corregido?

Muy sencillo antes un solo partido tenía la mayoría de escaños, por lo que una sola opción tomaría las decisiones que afectasen a todos los votantes, sin tener la mayoría del total de votos. Con la "corrección", ninguno puede arrogarse el poder de tomar decisiones que afecten a todos los demás sin contar con, por lo menos, el apoyo de otro partido. Esta suma puntual sí que representaría a una mayoría de los votantes, y además obligaría a negociar, con lo que no solo se escucharían los intereses de un grupo.

Como nuestro modelo es tan pequeño, evidentemente, no podemos hacer grandes matemáticas con él. Van a ser unos u otros. Pero hasta eso es mejor que la imposición de los intereses de un solo grupo. En la realidad los números suelen ser más grandes. Si llegásemos a más escaños veríamos otras desigualdades. Por ejemplo, en caso de empate a la hora de adjudicar un escaño, ¡el voto se lo lleva la lista más votada en total, por si había poca descompensación! En nuestro modelo, un sétimo escaño sería también para UPyD, aún empatado a votos con el PSOE, partido que solo podría obtener un escaño si existiesen 8.

Este problema se hace más grave en las elecciones nacionales ya que, por ejemplo, en Almería solo tenemos 6 escaños a repartir. Pero en las municipales, las concejalías en juego en El Ejido son 25. Y eso nos devuelve al principio de esta larga cháchara (¿seguís despiertos, verdad?). 25 escaños dan pie a que aquellos que no son iguales a todos, aquellos que sí quieren trabajar de verdad por un Ayuntamiento libre de corrupción y que funcione, vamos, por aquellos que no se han llevado su tajada del pastel para quitaros las ganas de votar, lleguen a entrar en el Ayuntamiento.

Los otros tienen echadas otras cuentas. Vamos a ver si somos capaces de jodérselas.





viernes, 25 de febrero de 2011

La verdad de las mentiras. Encuestas.

En las próximas fechas, y hasta casi el mismo día de las elecciones, vamos a asistir a un cruce tal de embustes sobre los espectaculares resultados que cada uno de los tres partidos ahora representados en el consistorio ejidense van a lograr que convendría intentar aclarar varios puntos, basándonos, eso sí, única y exclusivamente en los indicios que nos van dejando los mismos actores de esta delirante comedia. En primer lugar decir que el PP viene haciendo encuestas sobre los resultados en El Ejido muy asiduamente y, si no se han hecho públicas esas encuestas es porque las cuentas no les salen. Tampoco les salen las cuentas al PSOE. La encuesta de la que dice disponer el PAL o no existe o pura y llanamente han falsificado los datos. Si alguien piensa que en El Ejido una encuesta telefónica puede dar datos fiables, por mucha cocina que se le aplique, creo que está muy equivocado, y más teniendo en cuenta la cantidad de defensores callejeros de Enciso que en la intimidad de sus hogares confiesan que no les piensan votar. Creemos, pues, que los resultados que el PAL obtenga en las encuestas están necesariamente inflados por la desconfianza y el disimulo de unos ciudadanos curtidos que piensan que hasta el rabo todo es toro, y que aunque esté casi para el arrastre todavía puede dar alguna corná. Las encuestas del PP, el partido que aplica el sistema de encuestas incluso para elegir a muchos de sus candidatos (en El Ejido más que cocina se aplicó cosmética al limitar las posibilidades solo a dos candidatos y marcar los rasgos más sobresalientes del candidato victorioso a priori, ¿cuáles? ¿Su preparación? ¿Preparación para qué, para hacer lo que ya hizo, presuntamente?). Las encuestas encargadas por el Partido Popular partían de un triple empate virtual entre PP, PSOE y PAL en sus inicios, y entre uno y dos concejales para IU. UPyD creemos que no estaba incluido al principio, en medio: bajadas de PSOE y PAL y subida de los populares y, al final, recuperación del PSOE, estabilización del PAL y subida de IU y UPyD, subida de ambas formaciones que perjudicaría sobre todo al PP. En esto coinciden con las encuestas socialistas y los movimientos de alguno de sus líderes (intento de acercamiento a otras fuerzas políticas hasta hace nada descartadas) que parecen asumir que con el PAL no suman lo suficiente y empiezan a considerar otras opciones posibles. El empeño e insistencia de los populares ejidenses en la concentración del voto y su intento de bipolarizar la campaña, por un lado el pacto PSOE-PAL y por otro lado ellos, pone a las claras su nerviosismo. Por otro lado, la insistencia de algunos militantes del Partido Popular en que se incida en sacar a la luz más cosas de la OP indica a las claras el desconocimiento de muchos de que de seguir por ese camino se revelarían las implicaciones societarias de su candidato con muchos de los imputados. Muchos medios que conocen al dedillo el sumario aguardan para después de hacer caja muchas revelaciones que, de no conseguir el poder, pondrán a Paco Góngora en la picota. Si lo consigue será la Justicia quien lo reclame en su día, todo presuntamente, claro. La clave de lo que pueda pasar está en la reacción del electorado cuando conozca el cúmulo de informaciones comprometedoras que presuntamente van a salir sobre el candidato popular y el nivel de apoyo de partidos en crecimiento vertical (UpyD e IU) y la posible irrupción de una candidatura independiente. Veremos.

domingo, 20 de febrero de 2011

El carnaval de los animales políticos (I)

A tenor del descubrimiento de que estructurar un pensamiento de forma medianamente correcta por medio de la escritura puede no ser del todo malo y sospechoso, en El Ejido, una pléyade de aspirantes a políticos con sueldo y prebendas, aspirantes a cargo con sueldo y aspirantes a cargo y/o prebendas en general se han lanzado a convencernos a los simples ciudadanos de que lo que llegamos a comprender como meridianamente claro e inteligible con solo usar un poco de sentido común no es más que un cúmulo de errores y simplificaciones de la realidad que sin duda son fruto de nuestra escasa preparación, nuestra nula capacidad intelectual, y la atrofia de nuestros sentidos. De hecho, nuestra verdad más inmutable es que el único sentido que tenemos desarrollado, al contrario que prácticamente todos los políticos del PAL y algunos de PP y PSOE, es el del ridículo. Pero esto no significa en ningún modo falta de respeto por los ciudadanos, ¡no, qué va!, muy al contrario (aquí es donde hago un paréntesis y aprovecho para meter una lectura que acabo de empezar ahora: La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento, El contexto de François Rabelais, más que nada pa tirarme el rollo). De alguna manera, estos antedichos políticos lo que hacen ni más ni menos es entroncar con lo que Bajtin llama cultura carnavalesca (una de cuyas ramas doradas es la literatura picaresca española, una de cuyas cabezas invisibles es ese perfil falso de Facebook que escribió El Lazarillo). Los periodos electorales no son sino un gran carnaval en el que se prescinde del escenario y se busca la horizontalidad hasta llegar al encamamiento y la coyunda. La anulación de las jerarquías, por tiempo breve, se produce gracias a las nuevas tecnologías y las redes sociales y por la necesidad perentoria de votos que obliga a los políticos a la cercanía y a ignorar su condición de “actores” para acabar mezclándose con los espectadores, con el pueblo, con el vulgo, con sus votantes, esas deseadas criaturas polimórficas que en su estadio de lúbrico voto son el objeto del deseo del político obseso que, una vez pasado el susodicho periodo electoral/carnaval, volverá a olvidar sus promesas y a tratarlos, en caso de conseguir el poder y salvo honrosas excepciones, como súbditos. Para algunos de estos políticos profesionales con ínfulas de realeza, pongamos por caso Juan Enciso, la democracia no es más que una monarquía interrumpida brevemente cada cuatro años por espacio de unas semanas de cierta incertidumbre. Ya hace tiempo, pues, que vemos llenarse nuestras calles, reales y virtuales, de cómicos, bufones, personajes de largas orejas, ogros, cenutrios, mastuerzos, gigantes, enanos, monstruos, payasos (nosotros, los del Circo del Poniente, somos un vivo ejemplo), tragasables, escupefuegos, malabaristas del lenguaje torpe, contorsionistas, transformistas, y, los más importantes: los jurisprudentes prestidigitadores del código civil y penal y los magos que hacen desparecer cantidades ingentes de dinero del agrario erario público casi por ensalmo. Sirvan como ejemplo estos tres personajes de la primera línea política ejidense (si bien es cierto que con muy diferente responsabilidad en todo el cúmulo de acontecimientos de los que hemos sido víctimas los ciudadanos de El Ejido): Juan Enciso, Guadalupe Fernández y Paco Góngora, y como muestra de los intentos de ellos y los suyos, con el concurso de los medios de comunicación a su alcance, de deformar la realidad hasta el punto de llegar a hacerla irreconocible y de intentar justificar lo injustificable con todo tipo de trampas argumentales GROTESCAS.

¿Quién si no se va a encargar de la medieval, grotesca y carnavalesca Fiesta del asno que nuestro imputadísimo Juan Enciso (y su cortejo), que se empeña en negar la realidad (incluida su presunta implicación en las diferentes tramas de corrupción que investiga la juez Montserrat Peña) de manera tan absoluta que no me lo puedo imaginar de otra manera que no sea como un Moisés rodeado de montañas de folios del sumario y dirigiéndose a su grey ejidense proclamando: “Pueblo El Ejido, ¿veis esas montañas de documentos? Las llaman Operación Poniente. Pues, veréis, detrás de esas montañas no hay nada, asín que, seguidme por la Senda de la Verdadera Verdad (la mía y la de Añez) y os llevaré a la Tierra Prometida. Yo no me he llevao el maná ni na que no sea mío; que nadie os venda esa burra. Y, sobre todo, pensad que Dios, o sea Yo, proveerá, nosotros nunca dejaremos de ser el pueblo El Ejido. Que sepáis que tenemos una lista de gente mu prepará, no os vamos a decir pa qué están preparaos, pero lo cierto es que están preparaos. Esta tierra y yo estamos indisolublemente unidos, yo soy El Ejido y El Ejido es Juan Enciso, porque vuestro alcalde/dios es uno y dúo y no se entendería el uno sin el otro”. Cito a Bajtin: “(…) Esa es también su concepción de la locura. Presentimos en el loco algo que no le pertenece como si un espíritu inhumano [Añez] se hubiera introducido en su alma”. Plantea Enciso, pues, una sustitución radical de una realidad más o menos empírica por un mundo creado a su imagen y semejanza, a la vez Dios y profeta de sí mismo, que volverá a triunfar en las urnas contra la tentación de cambio y el mal absoluto representado por los otros. Esos otros no son otros (esteee, valga la redonda) que sus rivales ECONÓMICOS y los representantes políticos y mediáticos a las órdenes de estos que quieren usurparle el poder: su tesorooooo. Lo más grandioso de este espectáculo popular (al que se engarzan de forma natural, cambiante y proteica multitud de variaciones litúrgicas como la Liturgia de los bebedores, la Liturgia de los jugadores o la Liturgia de los puteros), es que los participantes no son partícipes (valga la redundancia) del carácter grotesco de esta “ceremonia de la confusión” que carece para ellos, los PALeros, de rasgos paródicos, aunque visto desde un plano externo, y por tanto no carnavalesco (en tanto lo carnavalesco implica inserción y horizontalidad) aparezca como un espectáculo nítidamente esperpéntico.

Con la candidata del PSOE, Guadalupe Fernández, tenemos a mi juicio a la representante perfecta (en lo tocante a la evolución de lo grotesco popular y lo carnavalesco) de lo grotesco carnavalesco decimonónico, con clarísimas influencias, sin embargo, del despotismo ilustrado, acuérdense: todo para el pueblo pero sin el pueblo. Lo grotesco y carnavalesco permanece en su esencia y en su modo de actuar y en todo lo que la rodea, pero la candidata socialista no llega ni a atisbarlo en los demás ni a reconocerlo como parte de sí. Según Bajtin. “(…) en el siglo XIX, se perdió la comprensión de la comicidad presente en esas imágenes, que fueron interpretadas con absoluta seriedad y unilateralidad, por lo cual se volvieron falsas y anodinas”. Esta falta de comprensión produce, a mi modo de ver, un efecto redoblado de comicidad con cierto regusto amargo que hace de los espectáculos que nos suele brindar Guada una delicia. Guadalupe ha representado disciplinadamente los papeles que se le han encomendado sin rechistar y de buena gana por su fe profunda en la finalidad de su destino, que no es otro que conseguir el “bien” para sus conciudadanos, así en abstracto, lo cual en ningún momento ha implicado que se sienta impelida a involucrarse horizontalmente con el populacho, tan proclive al revolcón y a la promiscuidad, a veces representado por unos cuantos, muy pocos y muy intolerantes (entre los que nos encontrábamos nuestro querido amigo Josetxu Eguidazu, su hermana y futura presidenta del Foro Ciudadano Josetxu Eguidazu, Karmela Eguidazu, Pepe Capel y el perfil falso de Facebook que no firma ni rubrica esta parodia) que osan interrumpir, por ejemplo, las ceremonias viciadas de un Régimen pútrido que hace décadas que huele a cloaca y del que de mil amores y beatíficamente ha sido connivente los últimos años. Ha evitado pues, por padecer, según parece, una especie de horror vacui, las simas del conflicto con aquellos que de “ninguna manera” el PSOE ejidense mantiene un pacto, limitándose a salmodiar un número limitado de frases cíclicas contra el PP y un número casi infinito de “nosotros fuimos los primeros en denunciar...”, que ahora ya en periodo electoral se está tornando crítica abierta a los aspectos más relacionados con la gestión municipal, pero obviando, y he aquí lo más importante, la Operación Poniente. Tenemos, entonces, a una candidata que ignora, por falta de comprensión o por conveniencia, la causa más importante (no la única), del caos de lo público y del saqueo en El Ejido (y próximamente en los mejores cines, que aquí no se acaba la Historia ni mucho menos, Fukuyama). En esto de hacer el vaciado de lo esencial la podríamos emparentar con la abstracción escultórica contemporánea, en concreto con los escultores Chillida y Oteiza, pero sólo en teoría; en el último momento siempre parece preferir la escoria al fruto del vaciado de la materia. Tenemos pues a un candidato que, presuntamente, vacía las arcas municipales (con ayuda o en compañía de otros) y a otra que vacía de sentido su propia candidatura y la deja al albur de una supuesta predestinación familiar, de un “ello” que la empuja al sacrificio ritual de la política. ¿Cuál es el nexo de unión entre ambos candidatos, quién ha propiciado la entente cordiale de los últimos años? Si Hablamos del diputado andaluz conseguidor e interlocutor válido, entre otros, de los intereses MUNICIPALES de algunos de los imputados ante la Junta, (siempre por el bien de los ciudadanos de El Ejido, que quede claro) tiene que aparecer en la plaza pública donde acontece este carnaval, (haga un poco de sitio, señora, y deje de sobarme la entrepierna, que tiene usted la edad de mi abuela), su mentor, García Quero, protagonista con otros de una portada de La Voz de Almería por aquel asunto de sus cuartos de baño, y más propicio a lo grotesco de carácter fantástico y surrealista que al expresionismo abstracto de su protegida, que prefirió brindarnos una serie de explicaciones al respecto llenas de seres espectrales, extraterrestres y poltergeist con la ropa de Elsur antes de recurrir al grueso y escatológico: “La he cagao”, que fue y sigue siendo el mea culpa del pueblo llano. Ambas palabras: “cagao” y “mea”, muy relacionadas con los cuartos de baño, tengo que señalar, por si a alguien se le escapa. Puede que esta misma semana tenga que dar algunas explicaciones a este y otros respectos, junto a su compañero Segura Vizcaíno ante la juez Peña, que parece que tiene poco de grotesca y carnavalesca y mucho de serenidad clásica, a veces tan soporífera, desgraciadamente, pero siempre tan necesaria. Estamos en el periodo de instrucción, es muy posible que cuando comience el juicio la cosa se remedie y podamos asistir a un buen espectáculo.

Paco Góngora es el candidato que representa mejor lo grotesco-carnavalesco en su variante romántica, en concreto la variante romántica Richard Clayderman.

(Continuará)

viernes, 18 de febrero de 2011

Las prisas no son buenas

Conforme se va leyendo al detalle todo lo que el sumario de la Operación Poniente tiene que ofrecer, la sangre puede llegar a adquirir temperaturas insanas que bloqueen el correcto funcionamiento del cerebro y que dan ganas de decir: "Esto habría que publicarlo y que lo supiera todo el mundo". Los imputados son muy conscientes de ello y seguramente sus abogados les habrán recomendado que recen porque alguien lo haga. Porque aunque no lo parezca, intentamos que la Justicia sea justa y si alguien sacase algo realmente sustancioso antes del juicio estaría invalidando que esa sustancia se usase en el mismo. Esto es una pena, porque las elecciones de mayo están a la vuelta de la esquina y nos vendría muy bien a todos los votantes ejidenses conocer todo lo que está escrito en ese sumario y tenerlo en consideración a la hora de elegir nuestro voto.

Pero amigos, la sangre fría es uno de nuestros atributos más preciados. Nos encanta trabajarlo y desarrollarlo. Cuando uno no se juega ni poder, ni dinero, ni réditos políticos, cuando lo único que está en juego de verdad es la integridad de los individuos soberanos, no hay por qué apresurarse ni dar pasos en falso. Podemos esperar tranquilamente, al menos viendo como estamos viendo que los que de verdad nos importan, los vecinos de El Ejido, estamos reaccionando ante lo que pasa. Cada uno a su manera, cada uno con sus medios. ¿Qué más podríamos pedir?

Poco más, así que no tenemos por qué divulgar nada de lo que haya en el sumario. Lo que sí podemos divulgar es lo que no hay en el sumario. De todos los tomos leídos aún no se sabe que se haya grabado una conversación que tenga que ver con la gestión limpia y directa, ninguna que verse sobre temas económicos sin ningún transfondo detrás, no hay ni una sola mención a la familia o a la amistad que no vaya acompañada de alguna instrucción para sacar beneficio a dichas relaciones. No hay reflexiones sobrias, no hay ideas políticas desde luego, no hay sentimientos. Lo más parecido a la conciencia democrática que se puede encontrar son los emplazamientos a continuar determinadas conversaciones en persona, en lugar de por teléfono.

Como decía, la sangre bulle al percatarse de tanta ausencia. Algo te pide que te adelantes al tiempo. Pero no se puede. Y está bien que lo sepamos. Porque las prisas no son buenas.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Descomposición intestina

Algo huele a podrido en un partido de Almería. Quizá nuestras pituitarias han tardado en confirmarlo por aquello de llevar mes y pico intoxicados por el humo de la planta de reciclaje, pero como ya nos olíamos desde hace meses, la corrupción del cadáver político que es dicha organización está llevando ya a su descomposición. En estos meses se ha ido viendo como algunos de los pocos elementos nutrientes que poseía ya han vuelto a pertenecer a su tierra, para intentar enriquecerla de verdad. Pero toda la escoria restante, lo que no valdrá ni para estiercol, precisamente porque quema la tierra, está siendo expelida en forma gaseosa por la puerta de atrás, con gran estruendo incluso.

Sin embargo, como todos sabemos, son peores los que no resuenan. Los que se escurren lúbricamente entre cachetes son los que peor huelen. Es por ese veneno que viene de los pantanos, el metano, ya sabéis. Para ser molécula, resulta un elemento bastante peligroso, así que es de lo más apropiado hacer analogías con él. Que ahora tenga más presencia en el ambiente no es extraño; él siempre se rodea de muerte e intenta alcanzar con sus tentáculos cualquier rama verde que pueda parasitar. Como tantos parásitos, no duda en disfrazarse de lo que sea, incluso de doncella en apuros, para conseguir que cualquiera pene dándole su apoyadura. Su peste se contagia a quien se preste al tocamiento, así que por suerte para todos resulta fácil identificarlo y que un viento de cambio lo quite de enmedio y nos libre de su nefanda influencia.

Y es importante, porque en esa nefanda sociedad pecaminosa original está la causa de la causa de toda esta putrefacción. Hasta la tripa, un día rea, del socio cadáver ambulante se rebela contra tanta ignominia digerida e intenta reventar desde dentro lo que ya está caduco por fuera. Cualquier cirujano cuerdo, ante tales síntomas, recomendaría intentar salvar la salud, que es lo primero. Es normal que cuando uno se centra en tan graves dolencias internas abandone el maquillaje con el que conserva un trabajo que, desde luego no está capacitado para desempeñar, y siempre será mejor no dar los últimos estertores de agonía atrapado por la enfermedad, ya que lo que será inevitable será hacerlo preso.

Pero está claro que lo que les importa a esos entes víricos que empujan con su palito al muerto viviente de dicha organización no les importa que se pueda sostener y alcanzar el futuro. Lo que quieren es aprovecharse de todo el partido posible que puedan sacar, para seguir extendiendo la enfermedad mientras puedan, buscando una epidemia que nos deje sin recursos a todos y que, si nos mata, mejor.

Por suerte estamos en el siglo XXI y nuestras defensas no solo pueden acabar con ellos, sino con cualquier nueva cepa. El cuerpo social está poniéndose en forma y cada día más sano, por lo que con un moderado tratamiento de justicia, la enfermedad ya puede darse por vencida y, muy pronto, desterrada para siempre de nuestras vidas.






sábado, 11 de septiembre de 2010

La realidad de El Ejido

No vamos a hacer una gran disertación hoy sobre lo que es la realidad y cómo la percibimos cada uno. Pero esta reflexión va a comenzar situándonos en el contexto de la realidad mediática y por qué es necesario que esta sea lo más cercana posible a la realidad.

En El Ejido, como en muchas otras partes de España, ha arraigado la creencia de que la política es un juego sucio entre gentes sucias, que "todos son iguales" y que "todos miran por su interés". Además, los medios de comunicación, que suelen tener una tendencia política más o menos marcada, desanima a la ciudadanía a tomar parte en acciones de las que luego se puedan arrepentir -por haber apoyado a la persona equivocada-. Hoy, 11 de septiembre de 2010, hemos vivido un enorme éxito democrático en la convocatoria de la manifestación "Por la dignidad de El Ejido y la dimisión de Juan Enciso". Es más, hoy mismo ya se está recuperando la primera, gracias precisamente al reflejo mediático.

El Ejido ayer estaba en los medios nacionales como foco de la noticia de un incendio provocado, presuntamente, por el entorno de los imputados en el Caso Poniente, y que aparte de arruinar a cientos de agricultores está intoxicando a miles de vecinos, nos va a costar un millón de euros de multa porque el Ayuntamiento no ha querido apagarlo (algo ganarán con ello). Pero hoy la noticia es otra. El Ejido está en los medios nacionales (p. ej: Telecinco, Antena 3, El País, El Mundo) porque los ciudadanos, que somos los que estamos quemados de verdad, hemos dado un ejemplo de dignidad democrática. Hemos demostrado que no somos una sociedad que admite la corrupción política, y que ni las estrategias mafiosas (Juan Enciso y los demás imputados en el Caso Poniente, esos son los nombres y apellidos que hay que buscar, señor Alcalde imputado), ni la mala educación del público exportado de la europa del este han conseguido callar un clamor que lleva casi once meses ya rugiendo en nuestros corazones.


















En los primeros minutos, Enciso sonreía con esa socarronería que te puede salvar el culo en las duchas de la cárcel; pero cuando ha visto que la cosa se ponía seria ya parece que la cosa ya no le "
guaba iguá..."



La manifestación, como se había programado, ha sido una fiesta democrática y pacífica. Y lo que no se había pr
ogramado, pero que ante la indignante provocación de una Corporación Municipal sin vergüenza ha sido lógico, ha sido la reacción del pueblo que ha aprovechado su casa (el Ayuntamiento es la casa de todos, no un cortijo donde solo hablan los que presuntamente roban) para expresar su parecer sobre la situación en El Ejido. Y ese paso de más, ese no callarse la gente honrada y sí cerrar la boca de los presuntos delincuentes, cuyas palabras conocemos mejor por el sumario instruido por la justicia y las grabaciones realizadas por la fiscalía; además, la Real Academia Española de la Lengua ha felicitado al pueblo de El Ejido por impedir, al menos esta vez, que Enciso también cometiese crímenes contra el idioma castellano. Ese acto de protesta ha sido el que ha provocado la admiración del resto de españoles cansados de que los ciudadanos tengamos que soportar a los sinvergüenzas que han arruinado nuestras ciudades, nuestras vidas y nuestra democracia. Basta con echar un ojo a los comentarios de las noticias publicadas para ver cómo ciudadanos de toda España reclamaban para sus ciudades un comportamiento como el de la ciudadanía ejidense. Por fin El Ejido va a ser el ejemplo de algo bueno para el resto de la sociedad, y sí, esta frase la acabo de escribir lleno de un orgullo de ser ejidense que no había podido sentir en años (perdón por el sentimentalismo).

Y abandonando por un momento el sentimiento y volviendo a la razón, también quiero analizar la patética respuesta que han dado los partidos opositores a los medios de comunicación. En primer lugar, el PSOE, partido que ya sabemos que viene dando aire al PAL en el Ayuntamiento durante todos estos meses, y del que algunos "disidentes" sí que han estado en la manifestación, ha dicho que ellos se habían retirado de la convocatoria por no considerar adecuada la fecha. Dejando aparte el hecho de que para defender tus derechos como ciudadano en democracia no hay día malo, la organización nos ha confirmado que este partido no se había puesto en contacto con ellos para manifestar que se retiraran, es más, pese a que no habían hecho nada por apoyar la convocatoria, se contaba con ellos porque lo último que habían manifestado a la organización era que sí iban a estar presentes. Pero ya sabemos de la oquedad del discurso de la Srta. Fernández y de su falta de pericia en lo que viene siendo el habla. En su pretensión de justificar su apoyo a Enciso, ha dicho que el día de hoy era "el día de todos los ejidenses", con lo cual, lo que está claro es que la voz que se tenía que escuchar en el Ayuntamiento era "la de todos los ejidenses" y no la de quien, presuntamente, nos ha robado a todos. Por otro lado, el caso del Partido Popular ha sido menos sangrante ya que, analizando las palabras de Paco Góngora, su candidato, podemos achacarlo no a una estrategia de partido, sino a una terrible equivocación de alguien que, evidentemente, no está preparado para representar a un partido político en ningún sitio. Mientras sus militantes y simpatizantes, dando un ejemplo democrático sin precedentes, por cierto, estaban entre el pueblo pidiendo la dignidad de El Ejido y la dimisión de Enciso, él se ha desmarcado criticando la protesta, e incluso insinuando que el entrar dentro del Ayuntamiento se había hecho de forma violenta (solo hay que ver las imágenes para ver la corrección con la que se ha hecho todo). Para Paco Góngora, según su opinión personal, el oír a los ciudadanos expresar su opinión dentro del Ayuntamiento es una falta de respeto a la institución. En otros sistemas políticos a lo mejor hay que respetar a las instituciones, pero la ventaja de la democracia es que es el sistema político que exige a las instituciones que respeten a los ciudadanos. Suponemos que el Partido Popular habrá tomado buena cuenta de esta actitud antidemocrática de su candidato y, si quieren que la ciudadanía escuche sus propuestas de cara a las próximas elecciones, intentarán buscarle un sustituto inteligente y capaz.

Como ciudadano quisiera agradecer también su colaboración a la Policía Nacional, ya que Enciso seguía aferrado al atril como si fuera el cargo mismo y gracias a que alguien le ha comentado que venían varias lecheras ha decidido dejar de hacer pasar vergüenza a su pueblo y ha salido por piernas. Algún mal recuerdo le habrá venido...

jueves, 9 de septiembre de 2010

Libertad para Juan Enciso

Todos conocemos la gravedad de la situación excepcional en que se encuentra la estructura de poder en El Ejido; lo que no todos conocíamos era hasta qué punto es necesaria una auténtica regeneración democrática en nuestro Ayuntamiento, y eso es algo que debemos conseguir entre todos los ciudadanos.

Hemos comentado en muchas ocasiones lo surrealista que resultaba ver la inacción de determinados grupos políticos ante los terribles hechos que iban saliendo a la luz en relación con los imputados en el llamado Caso Poniente. Como sabemos que la realidad siempre acaba explicando las cosas y poniendo a cada personaje en su lugar, hemos hecho una pequeña reconstrucción de lo que está pasando por las mentes pensantes del PAL (y otros) a pocos meses de las elecciones municipales.

Sí, porque lo que realmente está en las cabezas de los miembros del PAL y de otros partidos ahora mismo no es el hacer un buen servicio a los ciudadanos de El Ejido, sino el reparto que van a hacer tras las elecciones municipales de los despojos de ese Ayuntamiento abatido por los depredadores implicados en la red corrupta del Caso Poniente. El mejor ejemplo de político carroñero que podemos dar es José Añez, Secretario General del PAL (Partido sin estatutos, recordemos), y firme valedor de la implicación del PSOE en todo cuanto pueda sostener a su partido, ¿por qué? Porque así él se garantiza su sueldico, así de fácil. Hay quien dice que también busca suplir con el poder político algún que otro trauma freudiano, pero eso lo tendrán que resolver psicólogos de verdad, y en el PAL no hay ninguno.

Se nos ha confirmado que Juan Enciso quiere dimitir. A lo mejor es solo un bulo que están haciendo correr para lavar su imagen y evitar su desprestigio, pero dada la situación en que se encuentra su imagen y el estado de su prestigio, dudamos que nadie con dos dedos de frente vaya a pensar que una estrategia así pueda funcionar. Sabiendo que en su círculo no hay nadie con dos dedos de frente, pues, asumimos la veracidad de dicha proposición con toda la cautela. Desde luego, los ciudadanos de El Ejido apoyamos su deseo. Como ya hemos manifestado en muchas ocasiones, lo único que pedimos de él es que asuma su responsabilidad política, ya que como Alcalde es el responsable último de todo lo sucedido, y sobre la responsabilidad jurídica ya decidirán los jueces. Entonces, ¿por qué no dimite? Pues según nuestras fuentes, porque esos políticos carroñeros le obligan a mantener el tipo para sostener un partido que no tiene otro sostén que Juan Enciso, al menos hasta las próximas elecciones. Si consiguen rascar algún concejal, eso les serviría para aliarse con el PSOE (sí, no miréis raro, es su estrategia. Sobre las posibilidades de funcionar haremos más comentarios en breve) y mantenerse otra legislatura aferrados al poder en El Ejido. Los medios por los que puedan mantener a una persona que está imputada de cinco graves delitos de corrupción y además gravemente enferma, como es el caso de Enciso, nos los podemos imaginar. Deben de tener razones muy poderosas, y eso al mismo tiempo nos aterra y nos produce una tremenda compasión por Juan Enciso. Pero la parte que nos aterra ya la dirimirá la justicia. La parte humana está enteramente en su mano. Enciso debería, por su propia salud y su propia vida, dimitir y dedicarse a resolver los problemas que ya tiene, que son muchos, y por lo menos no contribuiría a hundir más al pueblo de El Ejido, que sería la consecuencia del sostenimiento del PAL carroñero en el Ayuntamiento u otras instituciones provinciales.

Ahora bien, razonemos sobre la posibilidad de que un partido progresista como es el PSOE acceda a entrar al juego de Añez. De todos es conocido que tanto Partido Popular, como Izquierda Unida o Unión, Progreso y Democracia han estado desde el primer momento con la ciudadanía en sus peticiones de limpieza democrática y transparencia en la gestión municipal. Una vez más, subrayaremos lo obvio: son partidos políticos y tienen un interés político en todo esto. Lo cual es completamente legítimo mientras, como han hecho hasta el momento, lo hagan por las vías legales y democráticas que nuestro estado de derecho tiene establecidas para ello. Como ciudadanos queremos agradecerles ese esfuerzo, sin perjuicio de que consigan cumplir sus intenciones o no. Algunos lo hubieran tenido muy fácil para hacer su política también de forma carroñera y sin acercarse a la ciudadanía, por eso es doblemente de agradecer que recuerden cuál es el fundamento del poder democrático.

Sin embargo el PSOE de El Ejido ha jugado a la ambigüedad desde el primer momento. Se suponía que rompían el pacto en Diputación, y sin embargo los asesores del PAL entraban de vuelta por la misma puerta que habían usado para salir días antes; decían que condenaban la corrupción y que se oponían a la gestión de gobierno del PAL, y sin embargo han seguido apoyando al PAL en asuntos tan importantes como el Plan de Saneamiento. Han dicho que estaban co la ciudadanía y a los ciudadanos no se han acercado, han mandado a algún actor de reparto a hacer el paripé. Por ejemplo, después de confirmar su presencia en la manifestación del día 11 de septiembre "Por la dignidad de El Ejido y la dimisión de Enciso" no aparecieron en la reunión que se mantuvo con los partidos para coordinar la convocatoria y tan solo tenemos ese dato: que la apoyan. Después confirmaron que estarían en el acto oficial del Ayuntamiento, jugando a dos bandas. Esta esquizofrenia que ha demostrado el PSOE por un lado nos da la esperanza. Sabemos que son muchos los militantes que no están de acuerdo con lo que la actual dirección está haciendo, pero también sabemos que la actual dirección se ha liado la manta a la cabeza y les da igual ocho que ochenta. Ahí tenemos el caso de uno de sus concejales a quien no le importó en absoluto ser visto en una reunión pública con varios de los imputados. Aunque sea tu hermano y en privado os deis abrazos, como representante de los ciudadanos de El Ejido que votaron al PSOE lo digno es que te levantes de esa mesa y te marches. Y esa es la parte en la que podemos deducir que esa desquiciada estrategia política de supervivencia necrófaga, que en cualquier otro lugar no llegaría a buen puerto, aquí es posible que hasta intenten llevarla a cabo.

Desde Regeneración Democrática, como ciudadanos preocupados (y mucho) por el futuro de El Ejido y porque nuestra ciudad abandone el estado de ridículo y vergüenza en el que se encuentran sus instituciones, queremos pedir a todos los actores implicados que cejen en su huida hacia delante. Al señor Enciso le reiteramos nuestro apoyo en su deseo de dimitir; al Partido Socialista de El Ejido le pedimos que oiga a sus bases, a sus militantes, simpatizantes y votantes, y que actúe en consecuencia con los valores que supuestamente representa. Y a los carroñeros, ¿qué les vamos a pedir? Sabemos que su incapacidad para procurarse un sustento por ellos mismos les va a empujar a ir royendo huesos todo el resto de su vida política, no podemos cambiar su naturaleza; lo que sí podemos es recordarles que la osamenta de la democracia está hecha de leyes que velan, mal que bien, por la defensa de sus ciudadanos. Y que a lo mejor sus ajadas dentaduras ya no les dan para roer un hueso tan duro.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Atentado contra la libertad de expresión en El Ejido

Hoy, domingo 5 de septiembre de 2010, el Gobierno ejidense ha cometido un nuevo atentado contra los derechos de los ciudadanos ejidenses. Mediante el brazo ejecutor de su Policía Local (que deben estar muy contentos con sus jefes para obedecerles tan fielmente) ha sido violado el Artículo 20 de la Constitución Española, al requisar el equipo de megafonía que los ciudadanos pertenecientes a las plataformas convocantes estaban usando para anunciar la concentración del día 11.

Dado que muchos domingos por la mañana hemos sido despertados por mensajes de megafonía tan importantes para el desarrollo democrático de El Ejido como era la publicidad de partidos de fútbol del Polideportivo Ejido (entidad presuntamente usada por la trama corrupta de la Operación Poniente para cometer sus delitos también), sabemos que este medio de comunicación está permitido de facto, por no contar con que sería anticonstitucional publicar una ordenanza que lo impidiera.

Así pues, con un nuevo robo a los ciudadanos ejidenses, ya que no existe ninguna base legal para requisar materialmente el equipo de megafonía, se conculca además nuestro derecho a comunicar y recibir líbremente información, derecho que tenemos protegido por el Artículo 20 de la Constitución Española.

Así pues, debemos responder con expandir aún más el mensaje, ya que como ciudadanos podemos vernos presos de este régimen de maneras y gustos dictatoriales, que ha hecho leyes para darse cobertura y que, constitucionalmente, son ilegítimas. Los ciudadanos requerimos a las autoridades superiores competentes (Delegación del Gobierno, Junta de Andalucía, Gobierno central) que nos protejan ante los desmanes antidemocráticos del Alcalde imputado Juan Enciso Ruiz y los suyos.

Si no quieren que se de información sobre la concentración del día 11 debe ser porque les da miedo que se ponga de manifiesto el fuerte descontento que existe en El Ejido contra quienes, supuestamente, nos han robado hasta el último céntimo y encima siguen exprimiéndonos con impuestos excesivos y, además, tomándonos por tontos. Lanzamos también un mensaje a los medios de comunicación para que se hagan eco de este episodio, que es una muestra más de la situación en la que vivimos los ciudadanos de El Ejido con nuestra democracia secuestrada por una banda de supuestos delincuentes.

Por favor, hacedlo saber.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Por la dignidad de El Ejido

El próximo sábado 11 de septiembre, precisamente por tratarse de la fecha en que conmemoramos que El Ejido se constituyó como un municipio independiente dentro del estado de derecho español, a las 10:30 de la mañana se ha convocado una concentración en la Plaza Mayor de El Ejido con el lema "Por la dignidad de El Ejido - Juan Enciso dimisión". Todos los ejidenses estamos invitados a participar en esta manifestación pública de nuestro rechazo a la permanencia en el poder del Alcalde.

Juan Enciso Ruiz, imputado de cinco graves cargos de corrupción y en libertad bajo fianza (de 300.000 euros) tras haber pasado ocho meses en las prisiones de El Acebuche y Albolote sigue ejerciendo su cargo y se niega a dimitir como en reiteradas ocasiones le ha sido solicitado por los partidos de la oposición, por los partidos que no están representados en el Ayuntamiento y, finalmente, por la propia ciudadanía a través de las firmas recogidas por Internet y en la pitada que se produjo con motivo de su presencia en el pregón de las fiestas de San Isidro.

Una vez más, las organizaciones ciudadanas convocantes y los partidos políticos que apoyan la concentración (y que abarcan todo el espectro democrático, con la salvedad de la extrema derecha del PAL) pediremos que Juan Enciso dimita y permita que se inicie el necesario proceso de regeneración democrática en el Ayuntamiento de El Ejido. El Ejido necesita un Gobierno local capaz de gestionar la mala situación en que los implicados en la trama corrupta nos han metido. Necesitamos que el compromiso que adquieren los partidos políticos adherido a esta concentración se refleje en sus políticas futuras. Nos llena de esperanza que PP, IU, PSOE y UPyD se comprometan en pedir lo más básico para devolver a los ejidenses lo que nos ha sido robado: la dimisión de Juan Enciso. Con ello recuperaremos algo de dignidad como sociedad y podremos iniciar un proceso en el que, cada uno desde su postura ideológica, trabajemos en la recuperación de los valores democráticos en El Ejido. Eperemos que dicho compromiso se mantenga después de las próximas elecciones y se refleje en las actuacione que lleven a cabo tanto quienes gobiernen como quienes ejerzan la labor de oposición.

Pero los partidos políticos son solo una parte de quienes deben realizar esta labor. A partir de esta manifestación los ciudadanos también debemos comprometernos en el reestablecimiento de la democracia ejidense. Como ciudadanos, debemos afrontar nuestra obligaciones -que son más llevaderas entre todos- y realizar un seguimiento constante de las actuaciones y gestiones de nuestros políticos. Debemos mantener un espíritu crítico ante las mismas y, sobre todo en lo económico, desarrollar una exhaustiva vigilancia que no es otra cosa que vigilar nuestros propios intereses.

No ya solo por lo que supuestamente ha sido malversado de las arcas públicas, cuya cuantía total conoceremos definitivamente cuando se abra el sumario; sino también por las nefastas gestiones que se han llevado a cabo por la inutilidad del PAL para gestionar el Ayuntamiento de El Ejido, nuestro municipio se encuentra hundido económicamente. En el que ha sido un mal año para todos los ejidenses, estamos entre los ciudadanos que más dinero tenemos que pagar por impuestos y tasas municipales a un Ayuntamiento que, ni de lejos, cubre correctamente ni los servicios mínimos que tendríamos que recibir. Más aún, las aventuras financieras de esta Corporación nos han puesto en una situación en la que no hay banco que dé un crédito a nuestro Ayuntamiento y han subido aún más la presión fiscal sobre los ciudadanos. De entre todas las causas que empujan a resolver esta situación, siendo realistas, esta es probablemente la más perentoria, dado que si no el futuro económico de las familias ejidenses no será otro que el de la más absoluta de las ruinas.

Por nuestra dignidad, por la regeneración democrática en El Ejido, desde aquí pedimos a todos los ejidenses que acudan a la concentración del próximo sábado día 11 de septiembre a las 10:30 en la Plaza Mayor y unan sus voces para pedir la dimisión de Juan Enciso y la salida a esta crisis local.

lunes, 5 de julio de 2010

¿Por qué pedimos la dimisión de Juan Enciso Ruiz como Alcalde de El Ejido?

Este es un borrador de manifiesto que presentaremos a la asamblea vecinal para buscar el consenso entre todos los grupos y pareceres que buscamos el bien común de los ejidenses a través de la dimisión de Juan Enciso.

¿Por qué pedimos la dimisión de Juan Enciso Ruiz como Alcalde de El Ejido?

Como ciudadanos de El Ejido queremos que la gestión de los bienes y servicios comunes, nuestro Ayuntamiento, sea transparente y eficaz. Una persona imputada en cinco cargos como cohecho, malversación, blanqueo de capitales, falsedad en documento público y tráfico de influencias no da ninguna garantía de que pueda llevar a cabo esa gestión con eficacia ni transparencia.

Dado que todavía está por realizarse el juicio por esos cargos que se le imputan, debemos partir de la presunción de inocencia en todos y cada uno de los cargos. En caso de que, efectivamente, Juan Enciso sea inocente y no un criminal, lo que sí podemos deducir es que es una persona incapaz de gestionar adecuadamente el Ayuntamiento ejidense, dado que, como dicen sus defensores, es fácil de engañar o manipular. Si los delincuentes le han utilizado en el pasado para secuestrar nuestro Ayuntamiento, impidiendo esa transparencia y esa gestión eficiente, además de para esquilmar las cuentas públicas, en detrimento además de los servicios que deberíamos recibir como ciudadanos y que no existen, ¿quién nos garantiza que no vuelva a suceder?

Así pues, en el caso de que Juan Enciso Ruiz sea inocente de los cargos que se le imputan, pedimos su dimisión por incompetencia manifiesta y por su incapacidad para ejercer un cargo público así como para delegar la confianza que los habitantes de El Ejido depositamos en él en nadie.

Más aún, por las cosas que hemos podido saber en los levantamientos parciales del secreto de sumario, aparte de por la trayectoria que los gobiernos de Juan Enciso han tenido desde 1991 hasta hoy, tanto en el PAL como en el PP, sabemos que su labor política es un lastre para el desarrollo de El Ejido, una ciudad con un potencial enorme –el de la capacidad de trabajo de todos sus ciudadanos- que está siendo dilapidado en aventuras políticas y económicas que son, cuando menos, surrealistas, y cuando más, sospechosas. Estas sospechas justifican la opción de contemplar no solo su inocencia, sino también su culpabilidad. Si Juan Enciso Ruiz es culpable de uno solo de los delitos que se le imputan, tanto él como todos aquellos que, sabiéndolo, han intentado defenderlo y justificarlo –y no hablamos de su abogado, ya que este solo hace su trabajo-, son culpables de algo muchísimo peor.

Como bien señaló el amigo Mikel Azurmendi en el pregón de las fiestas de San Isidro, el cargo público que delinque no solo hace mal, sino que “además de que hace mal, traiciona la confianza puesta en él”. Y las consecuencias que habrá de pagar por ello serán de tres tipos: por un lado las penales, que se dirimirán cuando el juicio se resuelva, pero por otro, más importantes que la pena que pueda establecer un sistema judicial abstracto y ajeno, están las consecuencias políticas y sociales que tendrá que pagar Juan Enciso a todos sus vecinos, los amigos y los que no, ya que somos todos nosotros los que le hemos elegido como representante del pueblo y sería a todos nosotros a quienes habría traicionado con sus delitos.

Si Juan Enciso es culpable, haber traicionado nuestra confianza no será un delito penal, pero sí lo será social y político, y los vecinos de El Ejido se lo haremos pagar, el político en las urnas y el social con el desprecio que se merece quien se comporta así. Si es culpable, cuanto antes dimita más fácil nos será reconocerle que, por lo menos, aunque haya delinquido sí que siente algún respeto por sus convecinos, al dejar de intentar engañarnos.

Los ciudadanos de El Ejido no pedimos siquiera explicaciones, no pedimos resarcimiento ninguno: si es inocente le reconoceremos sus aciertos pero también le recordaremos que son sus errores los que nos han llevado a esta situación, y si es culpable le agradeceremos que con su dimisión haya dejado de intentar engañarnos.

Así pues, con el único fin de acabar con esta situación absurda, y como solución común tanto en caso de inocencia como de culpabilidad, pedimos la dimisión como Alcalde de El Ejido de Juan Enciso Ruiz.

miércoles, 30 de junio de 2010

¡Llama a las cosas por su nombre!

El Concejal de Turismo, José Lázaro, se ha gastado nuestro dinero en una campaña para lavarse la cara ante los comerciantes ejidenses tras la apertura de El Corte Inglés. Pero aparte de haberle estafado con una engañifa de monigote, le han dejado el trabajo incompleto y no le han puesto ni nombre.
Sinceramente, preferiría saber que no han pagado nada por ello y que lo ha hecho alguno de los del gabinete de prensa en su taller de terapia ocupacional, lo cual explicaría las opciones de nombre que da la web del Ayuntamiento para que los ciudadanos "votemos".

Como siempre, el Ayuntamiento se aleja de la democracia real e intenta que no expresemos nuestro verdadero parecer sobre el muñeco reflejándolo en su nombre, solo nos deja elegir entre estas opciones a cada cual peor:




Por eso desde aquí queremos aprovechar que Internet nos da voz a todos para que cada uno le llame como realmente crea que se debería de llamar. Estamos seguros de que será una opción mucho más votada que la de la web del Ayuntamiento, así que será la legítima. Por nuestra parte, con esos ojos saltones, esa bocaza de comer arroz con bogavante, ese color de ogro, esa nariz tan chata y esas manos tan largas, proponemos que se llame DIMISIONCETE.

¡Esperamos vuestras propuestas o vuestro apoyo!

miércoles, 23 de junio de 2010

Programa de las Fiestas en honor a San Isidro

Miércoles 23 de junio
- Antes de las 21:00 h, en la Plaza Mayor, PITADA DE RECHAZO a Juan Enciso Ruiz. Se pedirá su dimisión como Alcalde de El Ejido por el caso llamado "Operación Poniente". Si es culpable, por razones obvias, y si es inocente, por haber sido tan inútil y permitido el expolio de las arcas públicas. En cualquier caso, el pueblo de El Ejido no quiere que sea él quien le gobierne y de aquí hasta que se vaya no habrá ni un día sin que se lo recordemos. Su prevista aparición en público en los eventos relacionados con las fiestas patronales ha de entenderse como un empeño personal en humillar el honor de El Ejido y su santo patrón quien ha confirmado que, durante la procesión, será el primero que vaya dándole la espalda.
- A las 21:00 h, en la Plaza Mayor, lectura del pregón de las fiestas por el ex etarra amenazado por ETA, sociólogo repudiado por los sociólogos y ponente de la FAES aceptado de pleno por los simpatizantes de tal organización, Mikel Azurmendi. Los méritos para que sea tan insigne personaje quien cobre de nuestro dinero por leer el pregón hay que buscarlos más allá del lamentable opúsculo "Estampas de El Ejido", un libro que debe de llenar de orgullo a todo aquel que quiera sentirse orgulloso de pertenecer al grupo de los más grandes garrulos fascistas de la Historia; en realidad tiene mucho más que ver con nuestra tierra de lo que pueda parecer en un principio: su hijo el pintor ha sabido captar tan bien la luz y la vida de la baja alpujarra que los cuadros en sus exposiciones se vendían como si no hubiera un mañana. Y los compraba Juan Enciso como si en ese mañana (hoy) no se fuera a saber. Durante la lectura del pregón se pide al público respeto por el insigne Azurmendi y silencio.
- Después del pregón: retomaremos la pitada en el mismo punto en que lo hubiésemos dejado.
Nota informativa de importancia: Se cuenta con la presencia de policía antidisturbios durante el pregón en la Plaza Mayor, lo cual debería garantizar que todos aquellos que nos concentremos allí salgamos ilesos y sin agresiones por parte de ningún familiar o partidario de presuntos delincuentes como el Alcalde. En cualquier caso es recomendable grabar todo lo que suceda. Si no pasa nada, como recuerdo de una magnífica expresión colectiva de honor ejidense y si pasa algo, para poder presentar las pertinentes denuncias.
- Se convoca también a todos aquellos ejidenses que deseen expresar su rechazo por Juan Enciso y pedir su dimisión a encender una hoguera en la playa esta noche.
Domingo 27 de junio
- A las 20:00 comienza la procesión en honor a San Isidro. Fuentes del Ayuntamiento han amenazado con que Juan Enciso Ruiz intentará llenarlas de ignominia con su presencia, ensuciando y humillando el honor de San Isidro y sus devotos ejidenses. Recordemos que San Isidro fue labrador, pobre como un santo, fiel a Santa María de la Cabeza (de la Cabeza sin cuernos, hemos de subrayar), que no se iba de putas y que, cuando se le moría una burra, le daba cristiana sepultura como es debido. Por ello mismo entendemos la postura que la advocación nos ha confesado mantendrá ante la presencia del presunto munícipe chorizo: irá todo el camino dándole la espalda.
Asimismo convocamos a todos los vecinos que entiendan la afrenta que para San Isidro y para El Ejido supone la presencia de Juan Enciso en la procesión, que le den la espalda, dándose la vuelta a su paso. Esperemos que haya Policía presente también en la procesión porque ya sabemos que ni él ni su ralea se detendrían de agredir a nadie por mucho santo patrón que haya delante.
Suponemos que como son días festivos y de múltiples actividades, habrá otras muchas, menos solemnes, de las que también podremos participar todos los ciudadanos honrados de El Ejido. Os recordamos que el presupuesto de las Fiestas este año ronda los 600.000 euros (300.000 y pico en las fiestas y otros 300.000 para que Juan Enciso pueda estar presente en todas las actividades programadas).
¡Viva San Isidro!

jueves, 17 de junio de 2010

Dale la espalda

Ha nacido en Facebook una campaña para mostrar a Juan Enciso el rechazo de los ciudadanos de El Ejido. Desde Regeneración Democrática queremos apoyarla y ayudarles a difundirla.
Si no quieres que te confundan con uno de esos a los que no le importa que su Ayuntamiento lo dirija un presunto delincuente imputado en cinco delitos como el cohecho y el blanqueo de dinero, DALE LA ESPALDA.


martes, 15 de junio de 2010

Un presunto delincuente a la espera de juicio anda suelto por El Ejido

La noticia que pronto os llegará manipulada es que el alcalde de El Ejido imputado a la espera del juicio que determine la condena que ha de cumplir está de vuelta en la calle. Os dirán que ha salido libre, os dirán que es inocente, intentarán que os lo comáis untadito en chocolate. Pero ya hemos visto en todos estos años la verdad que hay detrás de Enciso, de sus gobiernos tanto del PP como del PAL. También hemos visto en los últimos meses de qué pie cojea cada grupo "político" en El Ejido.

Solo esperamos que la presencia de este presunto cabecilla criminal no amilane a los que se han estado jugando mucho (incluso la integridad física, dado la habilidad dialéctica de sus acólitos) y que han estado sufriendo acosos y espionajes ilegales. Nosotros hemos sufrido eso y pensamos seguir denunciando cuanta ilegalidad observemos. Cuanta falta de ética veamos. En eso apoyamos y esperamos contar con el apoyo de todas las víctimas de la trama criminal que nos ha robado: todos los ciudadanos de El Ejido.

Hasta que la justicia le inhabilite, como muy probablemente suceda, solo podemos recomendar contra ellos con todas las armas legales, que ellos no dominan: con la inteligencia, con el humor, y con el ostracismo político. No deben estar en el juego democrático quienes no son democráticos ni han condenado ni hecho nada por evitar el esquilmamiento del erario público ejidense.

Nadie que no quiera que le roben va a votar al PAL, ni a ninguno de esos partidos que en un momento u otro no han dejado de apoyarles, de darles fuerza y de asociarse con ellos ideológicamente.

domingo, 2 de mayo de 2010

El error Berenguel

No, no es una errata. Es probable que en los libros futuros de historia de El Ejido seencuentre un capítulo con el mismo título que este artículo. El buen lector, que es el cauteloso y alerta, habrá advertido que en esa expresión el señor Berenguel no es el sujeto del error, sino el objeto. No se dice que el error sea de Berenguel, sino más bien lo
contrario -que Berenguel es del error, que Berenguel es un error-. Son otros, pues, quienes lo han cometido y cometen; otros toda una porción de El Ejido, aunque, a mi juicio, no muy grande. Por ello trasciende ese error los límites de la equivocación individual y quedará inscrito en la historia de nuestro país.

Estos párrafos pretenden dibujar, con los menos aspavientos posibles, en qué consiste desliz tan importante, tan histórico. Para esto necesitamos proceder magnánimamente, acomodando el aparato ocular a lo esencial y cuantioso, retrayendo la vista de toda cuestión personal y de detalle. Por eso, yo voy a suponer aquí que ni el Alcalde en funciones ni ninguno de sus concejales han cometido error alguno en su actuación concreta y particular. Después de todo, no está esto muy lejos de la pura verdad. Esos hombres no habrán hecho ninguna cosa positiva de grueso calibre; pero es justo reconocer que han ejecutado pocas indiscreciones. Algunos de ellos han hecho más. El señor Berenguel, por ejemplo, ha conseguido lo que parecía imposible: que a estas fechas la situación de los obreros de ELSUR no se haya convertido en un conflicto grave. Es mucho menos fácil de lo que la gente puede suponer que exista, rebus sic stantibus, y dentro del régimen actual, otra persona, sea cual fuere, que hubiera podido lograr tan inverosímil cosa. Las llamadas «derechas» no se lo agradecen porque la especie humana es demasiado estúpida para agradecer que alguien le evite una en fermedad. Es preciso que la enfermedad llegue, que el ciudadano se retuerza de dolor y de angustia: entonces siente «generosamente» exquisita gratitud hacia quien le quita le enfermedad que le ha martirizado. Pero así, en seco, sin martirio previo, el hombre, sobre todo el feliz hombre de la «derecha», es profundamente ingrato.

Es probable también que la labor del señor Viseras para retener la ruina de la agricultura merezca un especial aplauso. Pero, sin que yo lo ponga en duda, no estoy tan seguro como de lo anterior, porque entiendo muy poco de materias económicas, y eso poquísimo que entiendo me hace disentir de la opinión general, que concede tanta importancia al problema de nuestro campo. Creo que, por desgracia, no es la agricultura lo que constituye el problema verdaderamente grave, catastrófico y sustancial de la economía española -nótese bien, de la española-. Pero, repito, estoy dispuesto a suponer lo contrario y que el Sr. Viseras ha sido el Cid del tomate. Tanto mejor para El Ejido, y tanto mejor para lo que voy a decir, pues cuantos menos errores haya cometido este Gobierno, tanto me jor se verá el error que es.

Un Gobierno es, ante todo, la política que viene a presentar. En nuestro caso se trata de una política sencillísima. Es un monomio. Se reduce a un tema. Cien veces lo ha repetido el señor Berenguel. La política de este Gobierno consiste en cumplir la resolución adoptada por el PAL de volver a la normalidad por los medios normales. Aunque la cosa es clara como «¡buenos días!», conviene que el lector se fije. El fin de la política es la normalidad. Sus medios son... los normales.

Yo no recuerdo haber oído hablar nunca de una política más sencilla que ésta. Esta vez, el Poder público, el Régimen, se ha hartado de ser sencillo. Bien. Pero ¿a qué hechos, a qué situación de la vida pública responde el Régimen con una política tan simple y unicelular? ¡Ah!, eso todos lo sabemos. La situación histórica a que tal política responde era también muy sencilla. Era ésta: El Ejido, un municipio de sobre noventa mil habitantes, que venía ya de antiguo arrastrando una existencia política bastante poco normal, ha sufrido durante diecinueve años un régimen de absoluta anormalidad en el Poder público, el cual ha usado medios de tal modo anormales, que
nadie, así, de pronto, podrá recordar haber sido usados nunca ni dentro ni fuera de España, ni en este ni en cualquier otro siglo. Lo cual anda muy lejos de ser una frase. Desde mi rincón sigo estupefacto ante el hecho de que todavía ningún sabedor de historia jurídica se haya ocupado en hacer notar a los ejidenses minuciosamente y con pruebas exuberantes esta estricta verdad: que no es imposible, pero sí sumamente difícil, hablando en serio y con todo rigor, encontrar un régimen de Poder público como el que ha sido de hecho nuestro Gobierno del PAL en todo al ámbito de la historia, incluyendo los pueblos salvajes. Sólo el que tiene una idea completamente errónea de lo que son los pueblos salvajes puede ignorar que la situación de derecho público en que hemos vivido es
más salvaje todavía, y no sólo es anormal con respecto a El Ejido y al siglo XX, sino que posee el rango de una insólita anormalidad en la historia humana. Hay quien cree poder controvertir esto sin más que hacer constar el hecho de que el Gobierno del PAL no ha matado; pero eso, precisamente eso -creer que el derecho se reduce a no asesinar-, es una idea del derecho inferior a la que han solido tener los pueblos salvajes.

El Gobierno del PAL ha sido un poder omnímodo y sin límites, que no sólo ha operado sin ley ni responsabilidad, sin norma no ya establecida, pero ni aun conocida, sino que no se ha circunscrito a la órbita de lo público, antes bien ha penetrado en el orden privadísimo brutal y soezmente. Colmo de todo ello es que no se ha contentado con mandar a pleno y frenético arbitrio, «sino que aún le ha sobrado holgura de Poder para insultar líricamente a personas y cosas colectivas e individuales. No hay punto de la vida ejidense en que el Gobierno del PAL no haya puesto su innoble mano de sayón. Esa mano ha hecho saltar las puertas de las cajas de los Bancos, y esa misma mano, de paso, se ha entretenido en escribir todo género de opiniones estultísimas, hasta sobre la literatura que los poetas ejidenses. Claro que esto último no es de importancia sustantiva, entre otras cosas porque a los poetas los traían sin cuidado las opiniones literarias de los munícipes y sus criados; pero lo cito precisamente como un colmo para que conste y recuerde y simbolice la abracadabrante y sin par situación por que hemos pasado. Yo ahora no pretendo agitar la opinión, sino, al contrario, definir y razonar, que es mi primario deber y oficio. Por eso eludo recordar aquí, con sus espeluznantes pelos y señales, los actos más graves del Gobierno del PAL. Quiero, muy deliberadamente, evitar lo patético. Aspiro hoy a persuadir y no a conmover. Pero he tenido que evocar con un mínimum de evidencia lo que el Gobierno del PAL fue. Hoy parece un cuento. Yo necesitaba recordar que no es un cuento, sino que fue un hecho.

Y que a ese hecho responde el Régimen con el Gobierno Berenguel, cuya política significa: volvamos tranquilamente a la normalidad por los medios más normales, hagamos «como si» aquí no hubiese pasado nada radicalmente nuevo, sustancialmente anormal.

Eso, eso es todo lo que el Régimen puede ofrecer, en este momento tan difícil para Europa entera, a los noventa mil hombres ya maltraídos de antiguo, después de haberlos vejado, pisoteado, envilecido y esquilmado durante diecinueve años. Y, no obstante, pretende, impávido, seguir al frente de los destinos históricos de esos ejidenses y
de este El Ejido.

Pero no es eso lo peor. Lo peor son los motivos por los que cree poderse contentar con ofrecer tan insolente ficción. El Estado tradicional, es decir, la Democracia, se ha ido formando un surtido de ideas sobre el modo de ser de los ejidenses. Piensa, por ejemplo, que moralmente pertenecen a la familia de los óvidos, que en política son gente mansurrona y lanar, que lo aguantan y lo sufren todo sin rechistar, que no tienen sentido de los deberes civiles, que son informales, que a las cuestiones de derecho y, en general, públicas, presentan una epidermis córnea. Como mi única misión en esta vida es decir lo que creo verdad, -y, por supuesto, desdecirme tan pronto como alguien me demuestre que padecía equivocación-, no puedo ocultar que esas ideas sociológicas sobre el español tenidas por su Estado son, en dosis considerable, ciertas. Bien está, pues, que la Democracia piense eso, que lo sepa y cuente con ello; pero es intolerable que se prevalga de ello. Cuanta mayor verdad sean, razón de más para que la Democrácia, responsable ante el Altísimo de nuestros últimos destinos históricos, se hubiese extenuado, hora por hora, en corregir tales defectos, excitando la vitalidad política persiguiendo cuanto fomentase su modorra moral y su propensión lanuda. No obstante, ha hecho todo lo contrario. Desde 1981, la Democracia no ha hecho más que especular sobre los vicios ejidenses, y su política ha consistido en aprovecharlos para su exclusiva comodidad.

La frase que en los edificios de la administración ejidense se ha repetido más veces ésta: «¡En El Ejido no pasa nada!» La cosa es repugnante, repugnante como para vomitar entera la historia española de los últimos cien años; pero nadie honradamente podrá negar que la frecuencia de esa frase es unhecho. He aquí los motivos por los cuales el Régimen ha creído posible también en esta ocasión superlativa responder, no más que decretando esta ficción: Aquí no ha pasado nada. Esta ficción es el Gobierno Berenguel. Pero esta vez se ha equivocado. Se trataba de dar largas. Se contaba con que pocos meses de gobierno emoliente bastarían para hacer olvidar a la amnesia murgitana de los diecinueve años de Gobierno del PAL. Por otra parte, del anuncio de elecciones se esperaba mucho. Entre las ideas sociológicas, nada equivocadas, que sobre El Ejido posee el Régimen actual, está esa de que los ejidenses se compran con actas. Por eso ha usado siempre los comicios -función suprema y como sacramental de la convivencia civil- con instintos simonianos. Desde que mi generación asiste a la vida pública no ha visto en el Estado otro comportamiento que esa especulación sobre los vicios nacionales. Ese comportamiento se llama en latín y en buen castellano: indecencia, indecoro. El Estado en vez de ser inexorable educador de nuestra raza desmoralizada, no ha hecho más que arrellanarse en la indecencia municipal.
Pero esta vez se ha equivocado. Este es el error Berenguel. Al cabo de seis meses, la opinión pública está menos resuelta que nunca a olvidar la «gran vilt`» que fue el Gobierno del PAL. El Régimen sigue solitario, acordonado como leproso en lazareto. No hay un hombre hábil que quiera acercarse a él; actas, carteras, promesas -las cuentas de vidrio perpetuas-, no han servido esta vez de nada. Al contrario: esta última ficción colma el vaso. La reacción indignada de El Ejido empieza ahora, precisamente ahora, y no hace seis meses. El Ejido se toma siempre tiempo, el suyo.

Y no vale oponer a lo dicho que el advenimiento de la corrupción fue inevitable y, en consecuencia, irresponsable. No discutamos ahora las causas de la corrupción. Ya hablaremos de ellas otro día, porque, en verdad, está aún hoy el asunto aproximadamente intacto. Para el razonamiento presentado antes la cuestión es indiferente. Supongamos un instante que el advenimiento de la corrupción fue inevitable. Pero esto, ni que decir tiene, no vela lo más mínimo el hecho de que sus actos después de advenir fueron una creciente y monumental injuria, un crimen de lesa patria, de lesa historia, de lesa dignidad pública y privada. Por tanto, si el Régimen la aceptó obligado, razón de más para que al terminar se hubiese dicho: Hemos padecido una incalculable desdicha. La normalidad que constituía la unión civil de los ejidenses se ha roto. La continuidad de la historia legal se ha quebrado. No existe el Municipio ejidense. ¡Ejidenses: reconstruid vuestro Municipio!

Pero no ha hecho esto, que era lo congruente con la desastrosa situación, sino todo lo contrario. Quiere una vez más salir del paso, como si los noventa mil ejidenses estuviésemos ahí para que él saliese del paso. Busca a alguien que se encargue de la ficción, que realice la política del «aquí no ha pasado nada». Encuentra sólo un asesor amnistiado. Este es el error Berenguel de que la historia hablará.

Y como es irremediablemente un error, somos nosotros, y no el Régimen mismo; nosotros gente de la calle, de tres al cuarto y nada revolucionarios, quienes tenemos que decir a nuestro conciudadanos: ¡Ejidenses, vuestro Municipio no existe! ¡Reconstruidlo!

Delenda est Alcaldía.- Regeneración Democrática

Con admiración y respeto a D. José Ortega y Gasset, El error Berenguer (El Sol, 15/XI/30)

martes, 20 de abril de 2010

¡¡Viva San Marcos!!

Esta semana los ejidenses celebraremos la fiesta más estrambótica de todas cuantas adornan nuestro calendario. Después de los días 20 de cada mes, el Día de Me Cago en Tó Sus Muertos; San Marcos es la festividad más querida por todos los ejidenses. ¿Será por lo bien que escribía el Santo? Nah. ¿Por las habas y el tocino? ¡Qué va, hombre! ¿Por los cacharricos? ¿Tú estás borracho? A los ejidenses nos gusta San Marcos por las carrozas. Por esa sana y jovial expresión de los sentires populares ejidenses. Nadie podrá llamarme chovinista por decir que nuestra romería de San Marcos está a la altura de los Carnavales de Cádiz, si no en días de fiesta, al menos en ingenio.

¿Se habrá comido el león los recibos del año pasado?
Las carrozas de El Ejido han sido verdaderas obras de arte algunos años. Unas decoraciones esquisitas, unas puestas en escena magníficas, algunas incluso se han empleado como forma de expresión de los problemas de los ejidenses con el mayor grado de ingenio. Lamentablmeente hay excepciones de gente que sigue sin enterarse de qué va la fiesta y ue se empeñan en llevarlas rocieras.
Sé que este año estamos muy jodidos de los bolsillos, y con el pufo gordo que tiene el Ayuntamiento estaban ya pensándose no sacar ninguna carroza pagada con dinero municiPAL. Pero no hay que preocuparse, que el hambre agudiza el ingenio y para eso estamos aquí. En el post de hoy vamos a regalarle al Ayuntamiento una selección de diseños de carroza baraticos que seguramente harán las delicias de niños y mayores (más cuanto más repartáis la bota, joíos). ¡Berenguel, encárgalas ya que se agotan!
1. El chatomóvil. Más que una carroza es una ingeniosa solución para que el Alcalde pueda asistir a los festejos. Si no podemos llevar la fiesta a Albolote, pues nos traemos un cachito de Albolote para acá.
2. La carroza de las cuentas públicas.
3. El funcionariacar. Ya que le seguimos pagando, por lo menos que la podamos ver un ratico. ¡Queremos que sea comunal!
4. La fragoneta misteriosa. Como un huevo kinder, pero en gordo. Dicen por ahí que va repartiendo chocolate. ¿Habrá sido idea de Barrientos o ...?


5. Fantasía de arroz con bogavante. ¿Qué coño habas y tocino? ¡El arroz con bogavante queremos probarlo todos! Vale, este no es barato, pero eso no os lo planteábais cuando os poníais jabatos en La Costa...
6. La Carroza de las Reinonas. Para que nuestro ideólogo favorito se dé un gustazo (o varios). Ya sabéis que para lo que le queda en el convento...


¿A que no le encontráis con el disfraz?